
-
-
RUTA VOLUNTARIA
1.
Hay un camino que no se recorre con prisa,
sino con sed;
un camino que no se halla en los mapas,
sino en la entrega.
Algunos llevan a otros a la magnífica Presencia,
fiel cumplimiento del sagrado mandato;
pero si atiendes al llamado de la conciencia,
entrarás en soledad al "camino del madero".
Quien lo emprende no busca certezas cerradas,
sino la Luz que desnuda toda sombra
y deja al descubierto el sentido profundo de las palabras.
Así comienza este andar:
cuando el alma, sin ruido, se adentra
en lo que fue escrito para ser vivido.
2.
Al internarse en las páginas escritas,
la teología se esfumaba;
no era descarte, eran luces infinitas,
pues la Escritura respiraba.
Uno veía a YHVH entre capítulos,
mandamientos e historias de un pueblo lejano;
y eso estaba bien.
Mas también se revela el sentido real
de ciertas palabras traducidas,
y el misterio de las profecías que se cumplen.
Y esto nos sitúa en la verdadera dimensión:
conocer, amar y obedecer para alcanzar la salvación.
3.
Porque conocer no es solo mirar,
ni amar es solo sentir,
ni obedecer es solo cumplir:
es descubrir que cada letra
conduce a una vida que se transforma.
He comprobado en el tiempo
las huellas de su redención,
y eso me hace ver cada día
como una opción de caminar hacia Él.
No me cuesta vivir en fraternidad,
pues ya me guío por la luz de la eternidad.
Y en la paz de mi interior, mezclo y tamizo mis actos
a la Luz que encuentro en cada devoción.
4.
No es este un saber que se acumula,
sino un fuego que se aviva;
no es una ruta que termina,
sino una presencia que acompaña.
Y al final de cada verso,
al final de cada día,
solo queda una certeza:
que internarse en su Palabra es, desde siempre,
la forma más cierta de volver a casa.
GQ
-
DIVINO EPITAFIO:
INRI significado y conexión
Juan 19:20 dice que I.N.R.I. está escrito en tres idiomas: arameo, griego, latín; y se lee IESUS NAZARENUS REX IDAEORUM (Jesús, Rey de los Judíos). Los otros evangelios varían ligeramente en la redacción, pero el título y su esencia son los mismos.
INRI en arameo:
Texto original: ישוע הנצרי מלך היהודים
Transliteración: Yeshua HaNotzri Melej (o Vemelech) HaYehudim.
El acrónimo oculto:
Una particularidad de esta versión es que las iniciales de cada palabra forman el acrónimo YHVH (יהוה), que corresponde al Tetragrámaton, el nombre sagrado e impronunciable de Yahweh para el pueblo judío. Esta coincidencia causó gran indignación entre los sumos sacerdotes, quienes exigieron a Pilato cambiar la redacción del letrero.
Esta "coincidencia" no es casualidad para los creyentes, pues conecta directamente con una profecía clave que muchísimos años antes, en Éxodo 23:21, dijo YHVH:
"Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él."
INRI, irónicamente, era un cartel de condena romano, pero a los ojos de la fe, funciona como la antigua diadema del sumo sacerdote que llevaba la inscripción 'Santidad a YHVH' (Éxodo 28:36). Así, en el madero, Yeshúa no solo es el Rey, sino el Sumo Sacerdote que se ofrece a sí mismo.
Conclusión:
El INRI no fue un mero trámite burocrático romano. Fue un cartel que, sin saberlo, proclamó la verdad más profunda del universo: que el Rey de los judíos llevaba en su propio nombre el Nombre del Creador (YHVH).
Los sacerdotes se indignaron porque entendieron la implicación: si ese hombre crucificado llevaba el Tetragrámaton en su acusación, entonces Él era el Ángel del Éxodo, el portador del Nombre, el único que podía perdonar rebeliones (Éxodo 23:21).
Lo que ellos leyeron como una blasfemia, nosotros lo leemos como el evangelio: Elohim mismo colgado en un madero, llevando nuestro pecado en su Nombre, para que nosotros, al invocarlo, llevemos su salvación. El INRI no es un acrónimo de condena, es el documento de nuestra coronación: porque al Rey de los judíos, los judíos le rechazaron, pero todo aquel que lo recibe, recibe el Nombre que está sobre todo nombre.
-
PASA DE MÍ ESA COPA, maravillosa relación:
1. Pasa de mí esa copa
"Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú."; Mateo: 26:39.
..."diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya."; Lucas 22.42.
La verdad evidente detrás de este pasaje, respaldada por su contexto pero que uno no percibe es la siguiente:
Yeshúa no sintió temor en su calidad de humano en este momento que uno interpreta como algo natural. Yeshúa pidió tres veces que pasara de Él esa copa, y al morir en el madero podría pensarse que su Padre no le concedió la petición.
Según opinión del médico Lucas, Yeshúa, en ese momento, estaba siendo cargado con todos los pecados de la Humanidad y tal carga atacó su físico hasta hacerle derramar gotas de sudor como de sangre (hematohidrosis). Era un momento muy próximo al colapso general de su vida humana, podía causarle la muerte en cualquier momento.
Pesemos:
Cargar con todos los pecados nuestros lo iba a matar en ese momento en que estaba en el Huerto de Getsemaní. Entonces Él pidió al Padre postergar su muerte en ese momento, ya que sabía que debía cumplir con su muerte en el madero.
Si la muerte se cernía sobre Él, sería lógico pedir pasar esa copa para poder estar presente al otro día, ante el madero.
Yeshúa no temió la muerte, pidió tiempo para llegar puntual a la cita con lo establecido en el calendario Divino, y fue escuchado por YHWH.
"Y Yeshúa, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente."; Hebreos 5:7.
Era sumiso a su misión y de hecho, al día siguiente, cuando caminó hacia su pasión, dijo firmemente: _"Padre: ha llegado la hora, glorifica a tu hijo".
Y ese final se cumplió por su obediencia y de acuerdo a la voluntad del Padre.
-
Relación entre Barrabás, la permuta en el juicio y el "hijo Israel" de Oseas 11:1.
Pregunta clave:
¿Existe una relación entre Mateo 27:17 y Oseas 11:1?
Mateo 27:17 — "Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Yeshúa, llamado el Cristo?"
Oseas 11:1 — "Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo."
La llave del misterio está en el significado del nombre Barrabás.
Proviene del arameo Bar-Abbá, que significa literalmente «hijo del padre» (bar: hijo; abbá: padre).
En Mateo 27:17, Pilato presenta una elección entre dos personas que llevan o reclaman ese título:
-Barrabás, un hombre cuyo nombre significa «hijo del padre», pero que representa la rebelión humana y la violencia.
-Yeshúa, el verdadero Hijo del Padre, que trae salvación.
El misterio de la sustitución es impactante: el "hijo del padre" falso y rebelde (Barrabás) es liberado, mientras que el verdadero Hijo del Padre (Yeshúa) es condenado a muerte para rescatar a la humanidad.
Conexión con Oseas:
Israel es llamado "hijo de Dios" (Éxodo 4:22) y fue liberado de Egipto. Sin embargo, Israel fue rebelde y merecía juicio. En el juicio de Pilato, Barrabás —cuyo nombre es "hijo del padre"— actúa como tipo del "Israel carnal": pecador, violento y merecedor de muerte, pero que es perdonado y liberado porque el verdadero Hijo (Yeshúa) toma su lugar en la cruz.
Así, la permuta entre Barrabás y Yeshúa no fue un mero accidente histórico, sino un eco profético de Oseas 11:1: el hijo nacional (Israel) es restaurado, pero solo porque el Hijo eterno (Yeshúa) pagó el precio de su redención. Lo que el pueblo no entendió en el pretorio, nosotros lo leemos hoy como el evangelio: "el Hijo del Padre murió para que los hijos rebeldes pudieran ser llamados hijos de Dios".
Barrabás salió libre aquel día, pero su libertad fue efímera. Tiempo después, la historia lo perdió entre el polvo. Yeshúa, en cambio, salió de la tumba y su libertad es eterna. La permuta no fue solo entre dos hombres, sino entre dos humanidades: la vieja, esclava del pecado, y la nueva, redimida por el Hijo. Barrabás se llevó su vida; nosotros nos llevamos la vida del Mesías.*
-
Esta imagen se explica sola y tiene puro sustento bíblico:
-
DÍA DEL PERDÓN O DE EXPIACIÒN, Yom Kipur:
"El Día de la Expiación es el último día de cuarenta días de arrepentimiento. Estos cuarenta días, que culminan en el Día de la Expiación (Yom Kipur), se conocen como el Tiempo de Teshuvá. De igual modo, leemos en los Evangelios que Yeshúa estuvo en el desierto cuarenta días antes de su encuentro con el adversario. Este período de cuarenta días comenzó con su bautismo por Juan. El bautismo de Israel por Juan se denomina «bautismo de arrepentimiento».
En la sinagoga, el shofar se toca después de las oraciones matutinas durante estos 40 días para recordar a la congregación que debe arrepentirse. Es un tiempo de profunda introspección y reflexión, mientras cada persona se prepara para presentarse ante Dios en el Día de la Expiación.
Cuando los Evangelios relatan el llamado de Juan al arrepentimiento, el bautismo de Jesús y un período de 40 días de ayuno y prueba, estos eventos y temas parecen aludir al Tiempo de Arrepentimiento. Por lo tanto, la Luna Nueva del sexto mes es un momento apropiado, y quizás preciso, para recordar el bautismo del Maestro.
Como discípulos suyos, es nuestro deber y privilegio seguir los pasos del Maestro. No dejemos pasar el sexto mes. Dediquemos tiempo a leer los relatos evangélicos del bautismo de Yeshúa y su tiempo en el desierto. Oremos para que el Espíritu Santo nos examine y nos revele aquellas áreas de nuestra vida en las que debemos cambiar. Permitamos que el Espíritu nos guíe a cada uno hacia un arrepentimiento perfecto.
Podemos usar los próximos 40 días para volvernos a Él. Hay áreas de nuestra vida en las que nos hemos vuelto negligentes e indisciplinados. Hay relaciones que hemos dañado. Hay personas a las que hemos lastimado. Hay pecados en los que hemos caído y viejos hábitos a los que hemos regresado. Debemos aprovechar estos 40 días para recuperar el terreno perdido y renovar nuestra devoción. Prestemos atención a la voz de Juan cuando nos llama: «¡Arrepiéntanse, cambien de rumbo, dejen de pecar y comiencen a hacer el bien, porque el reino de los cielos es ahora!». Prestemos atención al sonido del shofar, que despierta nuestras almas y nos recuerda que debemos arrepentirnos. Entremos en la purificadora mikve, el agua del arrepentimiento, y sigamos a nuestro Maestro al desierto. Sigamos su ejemplo resistiendo la tentación y al Diablo.
El tiempo apremia. Cuarenta días pasan volando. Tenemos que pedir disculpas, cumplir con nuestras buenas obras, realizar reparaciones, cambiar cosas y reorganizar nuestras prioridades. No esperemos a que lleguen las Altas Fiestas. Esta es nuestra oportunidad para preparar el camino del Señor en nuestros corazones y allanar el camino al Rey." (Copiado y pegado)
( ¿𝗦𝗮𝗯í𝗮𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗻ú𝗺𝗲𝗿𝗼 𝟰𝟬 𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲 𝘂𝗻 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝘀𝗶𝗴𝗻𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮𝗱𝗼?
En la Biblia el número 40 no es una coincidencia; representa un periodo de preparación, prueba y, finalmente, transformación. Es el tiempo necesario para que el corazón se sintonice con lo divino antes de un gran acontecimiento.
Hay varios hitos con este número:
▶️ El Diluvio: Llovió durante 40 días para limpiar la tierra.
▶️ Moisés: Pasó 40 días en el Sinaí antes de recibir la Ley.
▶️ Elías: Caminó 40 días hasta el monte Horeb para encontrarse con Dios.
▶️ Nínive: Tuvo 40 días para arrepentirse tras el mensaje de Jonás.
𝗘𝗹 𝗣𝗹𝗮𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝟰𝟬 𝗗í𝗮𝘀
𝐃í𝐚 𝟒𝟎: 𝐄𝐥 𝐈𝐧𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐃𝐞𝐬𝐢𝐞𝐫𝐭𝐨
“𝐍𝐨 𝐬𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐣𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐞𝐫, sino de lo que dejas entrar en tu corazón. Hoy iniciamos este camino de 40 días, emulando a Jesús en el desierto.
É𝗹 𝗻𝗼 𝗳𝘂𝗲 𝗮𝗹𝗹í 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘀𝘂𝗳𝗿𝗶𝗿, fue para fortalecerse. Que este tiempo sea tu desierto personal: un lugar de silencio donde la voz de Dios se escuche más fuerte que el ruido del mundo.”
𝐑𝐞𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢ó𝐧:
¿’𝐐𝐮é 🤔 𝐫𝐮𝐢𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐦𝐢 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐦𝐞 𝐢𝐦𝐩𝐢𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐜𝐮𝐜𝐡𝐚𝐫 𝐚 𝐉𝐞𝐬ú𝐬 𝐡𝐨𝐲?
Devocional por el Pastor Héctor Burke - Director CLC Panamá)
-
CUARENTA DÍAS HACIA YOM KIPUR
Una devoción de preparación, limpieza y renovación delante de YHWH
Propósito:
Dedicar los cuarenta días anteriores a Yom Kipur a disponer el corazón delante de YHWH, examinando nuestra conducta a la luz de Su Palabra, corrigiendo nuestros caminos, fortaleciendo la obediencia y entrando en el nuevo mes con un espíritu renovado.
«Enséñame, oh YHWH, tu camino, y caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre.»
— Salmo 86:11
DÍA 1 — DETENERSE
Lectura: Salmo 46:10
Antes de comenzar cualquier transformación necesitamos detenernos. La vida cotidiana nos arrastra con facilidad y, si no hacemos una pausa deliberada, podemos continuar caminando sin preguntarnos hacia dónde vamos.
Meditación:
Hoy no pretendo corregirlo todo. Primero quiero detenerme delante de YHWH y reconocer Su presencia.
Oración:
YHWH, enséñame a detenerme delante de Ti para escuchar antes de actuar.
DÍA 2 — EXAMINAR EL CAMINO
Lectura: Lamentaciones 3:40
La renovación comienza cuando aceptamos examinarnos con sinceridad. No se trata de condenarnos, sino de permitir que la verdad ilumine aquello que necesita ser corregido.
Pregunta:
¿Qué aspecto de mi vida necesita hoy una revisión sincera?
DÍA 3 — EL ESPEJO DE LA TORAH
Lectura: Romanos 7:7; Salmo 119:105
La Palabra funciona como un espejo: no modifica nuestro rostro, pero nos permite verlo.
Meditación:
No debo temer aquello que la Torah revela en mí. Si YHWH me muestra algo, también me está dando la oportunidad de corregirlo.
DÍA 4 — RECONOCER EL ERROR
Lectura: Salmo 51:3-4
Hay momentos en que la espiritualidad consiste simplemente en decir: «Me equivoqué».
Oración:
YHWH, dame humildad para reconocer mis faltas sin justificarlas.
DÍA 5 — ARREPENTIMIENTO
Lectura: Hechos 3:19
El arrepentimiento verdadero no es solamente sentir pesar. Es cambiar de dirección.
Pregunta:
¿Qué conducta concreta debo abandonar?
DÍA 6 — PEDIR PERDÓN
Lectura: 1 Juan 1:9
La confesión abre espacio para la restauración.
Meditación:
No necesito esconder delante de YHWH aquello que Él ya conoce.
DÍA 7 — PERDONAR
Lectura: Mateo 6:14-15
Entrar en un nuevo ciclo llevando resentimientos antiguos es como pretender comenzar un camino nuevo cargando equipaje innecesario.
Oración:
Ayúdame a perdonar con la misma misericordia que deseo recibir.
DÍA 8 — ORDENAR
Lectura: 1 Corintios 14:40
El orden exterior puede ayudarnos a reconocer el desorden interior.
Acción:
Ordena hoy un espacio de tu casa como acto simbólico de disposición espiritual.
DÍA 9 — GUARDAR LA BOCA
Lectura: Salmo 141:3
La lengua puede construir o destruir.
Pregunta:
¿Mis palabras de los últimos días han producido vida o heridas?
DÍA 10 — ESCUCHAR
Lectura: Santiago 1:19
Escuchar es una forma de humildad.
Meditación:
Hoy procuraré hablar menos y escuchar mejor.
DÍA 11 — HONRAR A LOS PADRES
Lectura: Éxodo 20:12
Recordar a quienes nos precedieron también forma parte de ordenar nuestra historia.
Acción:
Agradece a YHWH por algo que recibiste de tus padres o antepasados.
DÍA 12 — CUIDAR LA FAMILIA
Lectura: Deuteronomio 6:6-7
La fe no debe quedar confinada al momento de oración. Debe transmitirse en la vida cotidiana.
Pregunta:
¿Qué valor necesito transmitir mejor a quienes vienen después de mí?
DÍA 13 — SERVIR
Lectura: Josué 24:15
Servir transforma la fe en acción.
Acción:
Haz hoy algo útil por otra persona sin esperar reconocimiento.
DÍA 14 — HUMILDAD
Lectura: Miqueas 6:8
Caminar humildemente delante de YHWH significa reconocer que nuestra voluntad no es la medida de todas las cosas.
DÍA 15 — JUSTICIA
Lectura: Isaías 1:17
La espiritualidad también se manifiesta en la manera en que tratamos al prójimo.
Pregunta:
¿Hay alguien a quien estoy tratando injustamente?
DÍA 16 — MISERICORDIA
Lectura: Oseas 6:6
YHWH no busca únicamente actos religiosos; busca un corazón que conozca la misericordia.
DÍA 17 — FIDELIDAD
Lectura: Deuteronomio 7:9
La fidelidad de YHWH debe convertirse en inspiración para nuestra propia fidelidad.
Oración:
Hazme una persona confiable, firme en mis palabras y consecuente con mis compromisos.
DÍA 18 — DISCIPLINA
Lectura: Proverbios 12:1
La disciplina no es enemiga de la libertad. Es uno de los caminos que permiten ejercerla correctamente.
DÍA 19 — DOMINIO PROPIO
Lectura: Gálatas 5:22-23
No todo deseo merece convertirse en decisión.
Pregunta:
¿Qué impulso necesito aprender a gobernar?
DÍA 20 — PERSEVERANCIA
Lectura: Hebreos 12:1
Ya hemos llegado a la mitad del camino.
Meditación:
La perseverancia demuestra que nuestra intención inicial no era solamente entusiasmo.
SEGUNDA MITAD: CONSOLIDAR
DÍA 21 — GRATITUD
Lectura: Salmo 103:2
Haz memoria de las bondades recibidas.
Acción:
Escribe diez cosas por las que agradeces a YHWH.
DÍA 22 — MEMORIA
Lectura: Deuteronomio 8:2
Recordar es una disciplina espiritual. El pueblo que olvida de dónde fue sacado termina perdiendo perspectiva.
DÍA 23 — PROVIDENCIA
Lectura: Salmo 23
Reconoce las ocasiones en que YHWH te ha sostenido incluso sin que lo advirtieras inmediatamente.
DÍA 24 — CONFIANZA
Lectura: Proverbios 3:5-6
No necesitamos conocer todo el camino para confiar en quien lo conoce.
DÍA 25 — TEMOR DE YHWH
Lectura: Proverbios 9:10
El temor de YHWH no es terror servil; es reconocer Su autoridad y ordenar nuestra vida en consecuencia.
DÍA 26 — SABIDURÍA
Lectura: Proverbios 2:6
Pide sabiduría para distinguir lo conveniente de lo meramente deseable.
DÍA 27 — PACIENCIA
Lectura: Eclesiastés 3:1
No todo debe suceder inmediatamente.
Meditación:
Aprender a esperar también es una forma de obediencia.
DÍA 28 — ESPERANZA
Lectura: Salmo 130:5
La esperanza bíblica no es optimismo ingenuo. Es esperar confiando en YHWH.
DÍA 29 — GOZO
Lectura: Nehemías 8:10
La relación con YHWH no debe reducirse a culpa y corrección. También existe el gozo de pertenecerle.
DÍA 30 — ALABANZA
Lectura: Salmo 150
Hoy convierte la gratitud en alabanza.
Acción:
Escucha o canta una alabanza que te lleve sinceramente hacia YHWH.
DÍA 31 — RECORDAR A YESHÚA
Lectura: Juan 14:15
Yeshúa enseñó que el amor hacia Él está relacionado con guardar Sus mandamientos.
Meditación:
La obediencia no debe ser una carga separada del amor; debe ser una expresión de él.
DÍA 32 — CAMINAR EN EL ESPÍRITU
Lectura: Gálatas 5:16, 22-25
Caminar en el Espíritu no significa abandonar la voluntad de YHWH, sino permitir que Su Ruah produzca en nosotros el carácter que Él desea.
DÍA 33 — FRUTO
Lectura: Gálatas 5:22-23
Pregúntate:
¿Qué fruto está creciendo en mí?
No basta con conocer la Palabra. La Palabra debe producir fruto.
DÍA 34 — AMOR
Lectura: Deuteronomio 6:5; Mateo 22:37-39
Amar a YHWH y amar al prójimo constituyen el corazón de una vida ordenada delante de Él.
DÍA 35 — OBEDIENCIA
Lectura: Deuteronomio 10:12-13
La obediencia es el punto donde la convicción se convierte en conducta.
Pregunta:
¿Qué sé que debo hacer y todavía estoy postergando?
DÍA 36 — CONSAGRACIÓN
Lectura: Romanos 12:1
Presentar nuestra vida delante de YHWH significa poner a Su disposición no solamente nuestras palabras, sino también nuestro tiempo, capacidades, relaciones y decisiones.
DÍA 37 — RENOVACIÓN DE LA MENTE
Lectura: Romanos 12:2
La transformación comienza en la mente y termina manifestándose en la conducta.
Oración:
YHWH, transforma mi manera de pensar para que pueda discernir Tu voluntad.
DÍA 38 — PREPARAR EL NUEVO CICLO
Lectura: Isaías 43:18-19
Rosh Jodesh se aproxima.
No se trata simplemente de que comience otro mes. Se trata de preguntarnos qué clase de persona queremos ser durante ese nuevo período.
Acción:
Escribe tres decisiones concretas para el próximo mes.
DÍA 39 — CONSAGRAR EL NUEVO MES
Lectura: Salmo 90:12
Pide sabiduría para administrar los días que vienen.
Oración:
Enséñame a contar mis días y a emplearlos de manera que mi vida sea agradable delante de Ti.
DÍA 40 — ENTRAR EN EL NUEVO MES
Lectura: Salmo 118:24; Números 6:24-26
Hoy termina la preparación.
Pero en realidad, no termina nada: comienza un nuevo ciclo.
Después de cuarenta días de examen, arrepentimiento, limpieza, disciplina, gratitud, obediencia y consagración, llegamos delante de YHWH con una petición sencilla:
que el nuevo mes encuentre en nosotros un corazón más dispuesto que el que tenía cuarenta días atrás.
Oración de consagración
YHWH, Creador de los cielos y de la tierra,
he recorrido estos cuarenta días procurando examinar mi camino delante de Ti. He reconocido mis faltas, he recordado Tus bondades, he buscado corregir mis pasos y he procurado fortalecer mi obediencia.
Ahora, al acercarme a Rosh Jodesh, no quiero limitarme a comenzar otro mes. Quiero comenzar un nuevo tramo de mi caminar contigo.
Que Tu Torah ilumine mis decisiones; que Tu Ruah fortalezca mi voluntad; que el ejemplo de Yeshúa me enseñe a caminar en obediencia, misericordia, humildad y amor.
Guarda mi corazón de la soberbia, mi boca de la maldad, mis manos de la injusticia y mis pensamientos de aquello que me aparte de Ti.
Recibe este nuevo mes como una oportunidad de servirte mejor, amar mejor, obedecer mejor y agradecer más.
Que lo que comenzó como cuarenta días de preparación se convierta en una manera permanente de caminar delante de Ti.
Amén.
Propósito permanente
Examinarme.
Arrepentirme.
Corregir.
Obedecer.
Servir.
Agradecer.
Caminar.
Y el año entrante, cuando llegue nuevamente Yom Kipur, volver a comenzar esta devoción 40 días antes.
-
YOM TERUÁH Fiesta de las Trompetas:
Himno:
LAS TROMPETAS LO ANUNCIARÁN
Él nos llama a estar atentos
a las señales de su retorno.
Él nos dejó esa cita
en el calendario eterno de Su Palabra.
Si algo nos distrae,
si se nublan nuestros sentidos,
aquel día escucharemos el sonido de las trompetas
y entonces lo dejaremos todo
para mirar hacia el cielo y ver Su aparición.
Esperamos a nuestro Rey,
el amado esposo de todos.
Es la Cita que cada año celebramos,
con música y alegría, desde nuestros corazones.
Si el desierto en que vivíamos
intentaba devorar nuestro gozo,
pronto lo notamos y de ahí nos fuimos,
con oración, sumisión y mucho alborozo.
Hoy somos un pueblo que clama,
más de alegría que de angustia,
porque andar en Su Palabra,
nos ha librado del mal que taladra.
Él nos llama a estar atentos
a las señales de su retorno.
Él nos dejó esa cita
en el calendario eterno de Su Palabra.
¡LAS TROMPETAS SONARÁN!
¡Despertad! Él nos llama a estar atentos.
¡Mirad! Él nos dejó la cita en Su Eterna Palabra.
Si el ruido del mundo nos distrae,
si la niebla empaña nuestros ojos,
¡despierta!, porque el sonido celestial atravesará todo,
y entonces, ¡alzaremos las manos!,
dejaremos lo terrenal para ver al Rey en el cielo.
¡Esperamos a nuestro Esposo!
Y no es una espera triste,
¡es una espera que baila!,
porque cada año, al recordarlo,
nuestros corazones estallan en canciones y alegría.
El desierto quiso tragarnos,
pero ¡pronto saltamos de él!,
con oración, con entrega y con gozo explosivo.
Hoy no gemimos, ¡aclamamos!
Porque Su Palabra nos ha dado la victoria.
El mal ya no tiene aguijón,
porque ¡nuestro Rey vive y vuelve!
¡Aleluya!¡Ven Señor Yeshúa!
¡Suena la trompeta, llega el Rey!
¡Prepara tu casa, abre tu ser!...GQ
-
La Fe viva no es solo creencia, es, más que nada, vivencia:
-
UNA SEMANITA PARA VOLVERSE A ENCHUFAR:
DÍA 1 – El Espejo que Corta
Subtítulo: La Ley como diagnóstico quirúrgico del alma
· AT: Éxodo 20:1-17 (el decálogo) / Salmo 19:7-8 ("La ley de Yahweh es perfecta, que convierte el alma").
· NT: Romanos 3:20 ("Por medio de la ley es el conocimiento del pecado") / Santiago 1:23-24 ("Si alguno es oidor... no hacedor, es semejante al hombre que mira su rostro en un espejo y se va").
· 3 preguntas a la conciencia:
1. ¿Qué mandamiento específico he violado esta semana con mis actos, palabras o pensamientos, sin justificarlo como "cultural" o "normal"?
2. ¿Busco la Ley para medir a los demás o para exponer mis propias zonas oscuras?
3. ¿Rehúyo el autoexamen por miedo a hallar algo que me obligue a cambiar?
· 2 consejos bíblicos:
· Haz un inventario diario escrito durante 7 días: anota cada falla sin edulcorarla (Lamentaciones 3:40).
· Ora el Salmo 139:23-24 ("Examíname, oh Dios...") antes de dormir, pidiendo que el Espíritu te muestre lo que tu mente racionaliza.
· Anuncio del Día 2: Al ver tu rostro real en el espejo, el dolor santo te impulsa a llorar y girar; esa puerta se llama el Duelo que Redime.
---
DÍA 2 – El Duelo que Redime
Subtítulo: El quebrantamiento que abre el corazón a la gracia
· AT: Salmo 51:1-4 (David: "Mi pecado está siempre delante de mí") / Joel 2:13 ("Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos").
· NT: 2 Corintios 7:10 ("La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación") / Lucas 18:13 (el publicano: "Sé propicio a mí, pecador").
· 3 preguntas a la conciencia:
1. ¿Mi tristeza es por haber ofendido a un Dios santo, o solo por las consecuencias que sufriré?
2. ¿He confesado con nombre y fecha el pecado que el espejo me mostró, o lo he generalizado ("soy débil")?
3. ¿Me aferro a la vergüenza como excusa para no volver a Yahweh, o corro a Él a pesar de ella?
· 2 consejos bíblicos:
· Pronuncia en voz alta tu confesión ante Dios, específica y sin rodeos (Proverbios 28:13).
· Acepta el perdón inmediato: no te castigues por lo que Yeshúa ya pagó; la tristeza piadosa dura una noche, pero el gozo viene (Salmo 30:5).
· Anuncio del Día 3: Limpio el llanto, la voluntad se levanta con un voto sagrado; es el momento del Voto del Guerrero.
---
DÍA 3 – El Voto del Guerrero
Subtítulo: La decisión firme que ata al viejo hombre y niega la recaída
· AT: Josué 24:15 ("Escogeos hoy a quién sirváis") / Isaías 55:7 ("Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos").
· NT: Lucas 9:62 ("Ninguno que pone su mano en el arado y mira atrás es apto") / Romanos 6:12-13 ("No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal... ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado").
· 3 preguntas a la conciencia:
1. ¿He tomado una decisión fechada y firmada ante Dios de abandonar esa práctica, o solo tengo buenas intenciones?
2. ¿Qué estoy dispuesto a perder (amistades, comodidad, prestigio) para cumplir este voto?
3. ¿Estoy confiando en mi fuerza de voluntad, o en la gracia suficiente que me capacita (2 Corintios 12:9)?
· 2 consejos bíblicos:
· Escribe un pacto personal con tu puño y letra, citando el pecado específico; colócalo en tu lugar de oración como recordatorio (Nehemías 9:38).
· Cada mañana, al levantarte, declara: "Hoy pertenezco a Cristo; mi 'no' es 'no' para el pecado" (Santiago 5:12).
· Anuncio del Día 4: El voto necesita armas; el campo de batalla se gana con la Espada y el Alimento.
---
DÍA 4 – La Espada y el Alimento (CENTRO BÍBLICO)
Subtítulo: Estudio intensivo de la Escritura + Devoción (oración y ayuno) como motor de la transformación
· AT: Josué 1:8 ("Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que meditarás en él de día y de noche") / Salmo 119:11 ("En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti").
· NT: Juan 8:31-32 ("Si permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad") / 2 Timoteo 3:16-17 ("Toda Escritura es inspirada por Dios... útil para redargüir, corregir, instruir en justicia").
· 3 preguntas a la conciencia:
1. ¿Estudio la Biblia para alimentar mi mente y mi espíritu, o solo para tener información y debatir? ¿Cuánto tiempo le doy diariamente?
2. ¿Acompaño mi lectura con oración y (si es necesario) ayuno, o es un mero ejercicio intelectual? (Mateo 17:21)
3. ¿Qué pasaje específico estoy memorizando y aplicando esta semana como antídoto directo contra mi pecado recurrente?
· 2 consejos bíblicos:
· Usa el método LECTIO DIVINA (Lectura, Meditación, Oración, Acción) con un solo pasaje al día; no leas más de 10 versículos, pero sácales todo el jugo. Escribe lo que Dios te habla (Proverbios 2:1-5).
· Ayuna un día a la semana (de comida o de pantallas) y dedica ese tiempo extra a orar con los salmos; así la carne se debilita y el espíritu se agudiza para discernir la Palabra (Isaías 58:6-8).
· Anuncio del Día 5: Armado con la Espada de la Verdad y fortalecido por el ayuno y la oración, estás listo para la Limpieza Radical sin temor a recaídas.
---
DÍA 5 – La Limpieza Radical
Subtítulo: Desalojo interno de toda actividad, objeto o relación que alimente el pecado
· AT: Ezequiel 18:31 ("Desechad de vosotros todas vuestras transgresiones y haceos un corazón nuevo") / 2 Crónicas 7:14 ("Si se humillaren... y buscaren mi rostro, yo oiré").
· NT: Efesios 4:27 ("Ni deis lugar al diablo") y 4:31 ("Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira...") / Colosenses 3:5 ("Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros").
· 3 preguntas a la conciencia:
1. ¿Qué objetos, redes sociales, lugares o relaciones son "puertas abiertas" que alimentan mi actitud pecaminosa? ¿Cuándo las cerraré físicamente?
2. ¿He desalojado solo los actos externos, o también los pensamientos y deseos internos que los provocan?
3. ¿Estoy dispuesto a cortar de raíz, aunque duela, aquello que me hace tropezar, confiando en que Cristo me basta?
· 2 consejos bíblicos:
· Realiza una "purga de 7 días": elimina físicamente todo desencadenante visible (Apps, contactos, objetos) y bloquea el acceso. Si fallas, vuelve a intentarlo (Romanos 13:14 "No proveáis para los deseos de la carne").
· Sustituye el tiempo de pecado con tiempo de alabanza y oración intercesora; la adoración es el arma de desalojo más poderosa (Hechos 16:25-26).
· Anuncio del Día 6: La casa barrida y vacía no debe quedar sola; hay que vestirla con la Vestidura del Justo.
---
DÍA 6 – La Vestidura del Justo
Subtítulo: Adquirir nuevos y sanos hábitos que desplacen al pecado por saturación
· AT: Proverbios 4:23-27 ("Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón... Aparta de ti la perversidad de la boca") / Isaías 61:10 ("Me vistió con vestiduras de salvación").
· NT: Colosenses 3:12-14 ("Vestíos, pues, como escogidos de Dios, de entrañable misericordia, benignidad, humildad") / Romanos 13:14 ("Vestíos del Señor Jesucristo").
· 3 preguntas a la conciencia:
1. ¿Qué hábito santo estoy practicando deliberadamente como antídoto contra mi pecado (ej: dar generosamente si era avaro, callar si era chismoso)?
2. ¿Estoy siendo constante en este nuevo hábito, o solo lo hago cuando me siento inspirado?
3. ¿Mi nueva conducta es genuina, o solo una máscara para aparentar santidad ante otros?
· 2 consejos bíblicos:
· Practica la "regla de la sustitución": cada vez que surja la tentación, haz inmediatamente el acto opuesto (orar por ese enemigo, bendecir a quien criticas) – 1 Pedro 3:9.
· Establece una rutina fija de disciplina espiritual (horario de oración, lectura, servicio) hasta que se vuelva tan natural como respirar (1 Timoteo 4:7-8).
· Anuncio del Día 7: La nueva vida interior, vestida de Cristo, no puede quedarse en privado; sale al mundo como la Antorcha Visible.
---
DÍA 7 – La Antorcha Visible
Subtítulo: Dar testimonio y ser ejemplo innegable ante tu círculo social
· AT: Isaías 43:10 ("Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí") / Proverbios 11:30 ("El fruto del justo es árbol de vida, y el que gana almas es sabio").
· NT: Mateo 5:16 ("Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre") / 1 Pedro 3:15-16 ("Estad siempre preparados para responder... pero con mansedumbre y reverencia").
· 3 preguntas a la conciencia:
1. ¿La gente de mi entorno (familia, trabajo, amigos) nota un cambio real en mi carácter, o solo escucha mis sermones?
2. ¿Testifico con mi paciencia, honestidad y perdón, o solo con citas bíblicas fuera de contexto?
3. ¿Estoy dispuesto a ser señalado y criticado por mi nueva vida, sin volver a la vieja por cobardía?
· 2 consejos bíblicos:
· Antes de hablar de Cristo a alguien, haz algo tangible por esa persona (ayuda, escucha, don) – eso prepara el terreno (Hechos 9:36, Dorcas).
· Comparte tu testimonio de cómo eras, cómo encontraste a Cristo y cómo eres ahora, con humildad y sin exagerar; la autenticidad toca más que la elocuencia (Hechos 26:12-20).
· Cierre del ciclo: Y así, cerrando la semana, esta antorcha te lleva de vuelta al Espejo del Día 1, pero ahora miras el rostro de Cristo (2 Corintios 3:18). El examen ya no es condena, sino gozo de ver que Él crece en ti. La semana que viene, repites el ciclo, pero desde un escalón más alto.
EL PLAN DE YVYH:
-
TETELESTAI:
Tu amor abrazó el madero para abrirnos el camino eterno.
En cada herida floreció el regalo inmenso de la redención.
Te entregaste por completo, consumando la obra del Padre.
Elevaste nuestra culpa para vestirnos de santidad.
Luz invencible, llamas a caminar en obediencia con alegría.
Eres la esperanza que nos enseña a trascender la muerte.
Señor Yeshúa, tu victoria hizo nueva toda la creación.
Toda promesa encuentra en Ti su perfecto cumplimiento.
Aguardamos con gozo el día en que nuestros ojos te contemplen y nos volvamos a ver en tu Reino.
Inefable Hijo de Yahweh, por siempre proclamaremos: «Tetelestai», porque tu amor lo consumó todo.
-
Pésaj:
-
Esta imagen da para un libro completo:
-
La Cuenta del Omer, un proceso vigoroso y efectivo para reafirmar la fe y transformar nuestra conducta:
-
AUTOCONCIENCIA
La conciencia no es un ente ajeno, es un recurso que relaciona los actos e intenciones con la escala de valores que poseemos; entre más puros y nobles sean aquellos valores, más efectiva es la tarea moral de nuestra conciencia.
El enriquecimiento voluntario y aplicado de la conciencia es el empoderamiento de nuestros actos; cada uno sabrá qué materia prima o instrumento utiliza para dar riqueza a su conciencia.-
Conocimiento, reflexión, actitud positiva y comprometida, formación de mejores hábitos, auto examen, juicio crítico, todas, son tareas para el perfeccionamiento de la conciencia. De lo contrario, obedecerás a una conciencia primitiva, básica y laxa o distorsionada.
La conciencia es un recurso interno que alinea nuestros actos e intenciones con nuestros valores. La calidad moral de estos valores (cuanto más nobles y firmes sean) determina la eficacia de nuestra conciencia como guía. Perfeccionarla exige un trabajo constante: conocimiento, reflexión, actitud proactiva, buenos hábitos, autoexamen y pensamiento crítico. Sin este esfuerzo, la conciencia permanece en un estado rudimentario, laxo y fácilmente distorsionable.-
Hasta aquí hemos venido hablando de que la persona puede mejorar su personalidad hasta desarrollar una actitud reactiva ante los avisos de su conciencia; caso contrario, si no reacciona conforme a lo que le dice la conciencia, estará empezando a ser el causante del deterioro de este recurso y su corazón se irá endureciendo.
Ahora bien, existe una actitud elevada de la personalidad que llaman metaconciencia: un grado de lucidez interior en el que la persona conoce tan hondamente las reacciones de su propia conciencia que ya no depende de sus alarmas tardías, sino que ajusta anticipadamente sus actos y emociones al bien que sabe que esta le indicará.
Y hay un nivel todavía más elevado que, en términos bíblicos, es el estado en el que el corazón llega a ser circuncidado y renovado: aquel en quien el mandato ya no opera como imposición externa, sino como principio interior vivo, inscrito en lo más profundo del ser.
En clave paulina, este nivel de interioridad se aproxima a lo que el apóstol denomina el “hombre interior”: aquella dimensión renovada del ser que no solo reconoce la ley, sino que se deleita en ella y, fortalecida por el Espíritu, orienta la conducta antes de que el conflicto moral alcance el plano de la culpa.
Llegamos a la cima de la conducta: la transición de una moral vigilada por la culpa a una vida gobernada por una interioridad renovada. Ahí todo se empareja, desaparece la "vanidad de vanidades" y se puede vivir la vida alegre y sanamente, sin el temor de cometer infracción.
Fábula:
La glorieta estaba bañada por la luz filtrada de la tarde. Las veraneras, en pleno esplendor, colgaban en cascadas violetas y naranjas sobre el borde del tejado. El aroma a tierra húmeda y la brisa suave de las montañas cercanas mecían las ramas de los cipreses que rodeaban el claro.
Carlos, el psicólogo, se recostó en el banco de madera, con las piernas cruzadas y una libreta cerrada sobre el regazo. Leonardo, el juez, mantenía las manos entrelazadas sobre el vientre, con la mirada perdida en el verdor, como quien lleva años mirando expedientes y de repente descubre que nunca miró un árbol. Orlando, el estudioso de las raíces hebreas, tenía una ramita de veranera entre los dedos y la hacía girar lentamente.
—"Metaconciencia" —dijo Leonardo, saboreando la palabra—. Eso que escribiste ahí... (señaló con la barbilla el papel que Carlos había dejado sobre la banca) es lo que yo he visto en muy pocas personas. Quizá en ninguna, del todo. Durante treinta años sentado en un estrado, he visto de todo: arrepentimiento falso, remordimiento verdadero, culpa paralizante, pero eso... esa lucidez interior que ajusta anticipadamente... No lo he visto. O no supe verlo.
Carlos sonrió y señaló las veraneras.
—Mirá estas flores. No necesitan un cartel que les diga "crece hacia el sol". Obedecen a una luz que llevan dentro. La metaconciencia sería algo así: la persona ya no tropieza para aprender dónde está la piedra, sino que ve la sombra de la piedra y aparta el pie antes de que llegue la noche.
Orlando dejó de girar la ramita y la sostuvo como quien sostiene una llama, mientras su mano izquierda acariciaba su cabeza rapada.
—Eso que describís —dijo con voz pausada— es exactamente lo que los profetas llamaban "circuncisión del corazón". No es metáfora. Es un diagnóstico. En hebreo, orlah significa prepucio, pero también significa "cerrazón". Un corazón incircunciso es un corazón tapado, insensible, que no reacciona. Y ustedes, desde sus oficios, saben que hay personas que solo entienden el dolor cuando ya lo causaron o lo padecieron.
Leonardo asintió, pesadamente.
—Lo sé. He dictado sentencias a hombres que lloraban en la sala, pero sus lágrimas eran por la condena, no por la víctima. Su conciencia sonaba como una alarma, sí, pero cuando ya la casa se había quemado.
—Esa es la conciencia primitiva —intervino Carlos—. La que solo reacciona al golpe. Como un arbusto que solo se mueve cuando lo sacude el viento. Pero la conciencia cultivada... (señaló el jardín que los rodeaba) es como este terreno: no necesita un temporal para dar fruto. Tiene riego, tiene poda, tiene sol. Produce porque ha sido trabajada.
Orlando sonrió, y por primera vez sus ojos parecieron mirar más allá del horizonte visible.
—En el judaísmo hay un concepto: yetzer hatov y yetzer hará, las dos inclinaciones. La mala no es eliminada, sino integrada, redirigida. Cuando Pablo habla del "hombre interior renovado", está hablando de alguien que ya no pelea contra sí mismo como contra un enemigo externo, sino que ha integrado la ley en el deseo. Ya no es "debo", sino "soy".
Carlos se inclinó hacia adelante, entusiasmado.
—¡Exacto! Eso que llamás "integrar la ley en el deseo" es el nivel más alto de salud mental. El neurótico vive en guerra consigo mismo: "quiero esto, pero debo aquello". El sano vive en unidad: "quiero lo que debo". No hay escisión. La conciencia no es un policía que vigila, es un jardinero que cultiva.
Leonardo guardó silencio un momento. Luego, con la voz más grave:
—Y yo, que he pasado la vida aplicando la ley desde fuera... ¿dónde quedo en esto? Porque lo mío es el castigo, la sanción, el miedo a la pena. Eso que ustedes llaman "moral vigilada por la culpa". Pero ahora, al borde de la jubilación, me pregunto: ¿he ayudado a alguien a llegar a ese otro nivel? ¿O solo fui el portero que golpea la puerta cuando ya el ladrón escapó?
Orlando colocó suavemente la ramita sobre la rodilla del juez.
—Has sido el muro. Pero el muro no es la ciudad. El muro protege, pero no habita. La ciudad interior, esa que necesita ser circuncidada, renovada, esa no la construís vos con sentencias. La construye cada uno con el cultivo de su propia tierra. Vos solo evitás que la tierra sea pisoteada antes de tiempo.
Carlos asintió, mirando las flores.
Continúa Orlando: —La ley externa es el tutor del que hablaba Pablo. El que cuida al niño hasta que crece. Pero el destino no es que el niño siga necesitando tutor, sino que el tutor se alegre de ver al niño caminar solo.
Leonardo respiró hondo. Por un momento, las arrugas de su rostro parecieron suavizarse.
—Entonces... yo he sido el tutor de muchos niños que nunca crecieron. Pero también, quizá, de algunos que sí. Y esos, esos no volvieron a mi sala.
—Porque ya no te necesitaban —completó Orlando—. La ley, ahora estaba escrita en ellos.
El viento movió las veraneras, y algunas flores se desprendieron, girando lentamente hasta posarse sobre el césped. Carlos las miró caer.
—Mirá —dijo—. Esas flores no necesitaron un juez que las condenara por no ser perfectas. Cayeron porque era su tiempo. Así debería ser la conducta humana: no por miedo a la caída, sino por plenitud.
Orlando se levantó, estiró los brazos y dijo:
—La cima de la conducta, como dice el texto, no es no caer nunca. Es que cuando caes, no sea por dureza del corazón, sino por la fragilidad del que aún aprende. Y eso, amigos, es la Gracia.
Leonardo sonrió por primera vez en toda la tarde.
—Treinta años en el estrado, y vengo a entenderlo aquí, bajo unas flores coloridas, con un psicólogo y un rabino.
—No soy rabino —rió Orlando.
—Para lo que importa hoy —dijo Leonardo—, lo sos.
Y los tres se quedaron en silencio, mirando cómo la tarde doraba el verdor del terreno, mientras las veraneras seguían floreciendo, ajenas al peso de las leyes, ocupadas solo en ser lo que eran.
-
METANOIA:
Suelen enseñarnos como un escudo inquebrantable, la máxima de que jamás debemos retroceder, como si dar un paso atrás fuera una traición al propio coraje.
Pero la conciencia sabe que la fortaleza no reside en la rigidez, sino en la rectitud del juicio.
Observemos
a quienes se mueven en la sombra: los espías, esos agentes del riesgo
calculado. Cuando temen ser perseguidos, no huyen en línea recta ni se
obstinan en avanzar sin tregua. Por el contrario, buscan una calle
angosta y solitaria, un lugar donde el eco del enemigo no pueda
esconderse, y allí, con serenidad, giran sobre sus pasos. Porque volver
no es huir: es discernir.
Y lo más curioso —diría Epicteto— es que
ese mismo movimiento enseña la antigua lección bíblica del
arrepentimiento. Dar la vuelta, recorrer otra vez el camino andado,
permite ver el paisaje completo que antes, en el ímpetu, se nos
escapaba. Es el gesto humilde y lúcido de quien regresa a la Verdad,
como el pródigo que, habiendo errado, encuentra en el retorno no la
derrota, sino el orden perdido.
Así, el valiente no teme dar un paso
atrás: teme, más bien, no saber cuándo ese paso es el único paso sabio.
Porque avanzar sin sentido no es virtud, sino tozudez; y retroceder con
conciencia, muchas veces, es la forma más alta de avanzar hacia uno
mismo.
-
16/02/2026:
SABIDURÍA
Algo paradójico a mis 73 años: luché muchos días de mi vida para adquirir sabiduría, disfrutando libros y escogiendo "muy bien" a los autores. Al final vengo a descubrir que tal sabiduría puede ser animal, diabólica y terrenal, según La Biblia, salvo que mis actos no muestren "celos amargos y contención en vuestro corazón; no os jactéis, ni mintáis contra la verdad".
Y cuando repaso, noto que mucha de esa Verdad verdadera se encuentra filtrada en aquellos libros que atesoro, pero a falta de franqueza en sus opiniones, cuesta encontrarla entre la maleza y barbaridades que brotan de esas plumas; algo que parangona al trigo y la cizaña, pero a la inversa, poco trigo y mucha cizaña; mucha desviación o distracción y tenue enseñanza. Es tan difícil encontrar el tesoro en aquellas páginas que se debe tragar uno el gran bocado descartable.-
En la lectura de esas obras debo tomar los hilos de una idea, separarlos con cuidado para entender su textura y luego volver a tejerlos en mi imaginación, creando un nuevo dibujo que, sin embargo, mantiene la esencia y el color del hilo original, pero tallada en un nuevo manto, más cercano a la Sabiduría; una y otra vez, a cada párrafo.
Personajes:
· Gabriela: De mirada inquisitiva y modales pausados. Sostiene un libro antiguo con respeto, pero con una leve mueca de decepción.
· La Biblia: Personaje que no es un libro inerte, sino una presencia que habla con la solidez de la roca y la sutileza del viento. Su voz es serena, profunda y sin aspavientos.
· Gerardo: Un hombre de 73 años, con las manos manchadas por la tinta de muchos libros. Habla con la calma de quien ha navegado por muchas ideas y ahora divisa un puerto inesperado.
(La escena se desarrolla en una biblioteca antigua y silenciosa. Gerardo acaricia el lomo de un libro, Gabriela lo observa con atención. La Biblia reposa abierta sobre un atril, pero su voz resuena en el ambiente.)
Gabriela: (Dirigiéndose a Gerardo con amor) Gerardo, me conmovió tu confesión. Que has dedicado parte de tu vida a la cuidadosa selección de autores, a la caza de la sabiduría entre líneas, ¿me decís ahora que enfrentás a una paradoja? ¿Acaso el fruto de tantos años de lectura puede ser puesto en tela de juicio por un solo libro?
Gerardo: (Suspira, dejando el libro sobre una mesa) Claro, es que no es un libro cualquiera, Gabriela. Es La Escritura. Durante años, yo creí que la sabiduría era un edificio que uno construía, ladrillo a ladrillo, con las mejores piezas que encontraba en los autores más lúcidos. Pero ahora, de tu mano, y casi que con tu guía, con 73 años, me doy cuenta de que el criterio de calidad no es solo estético o intelectual. Hay una clasificación más antigua y radical que se me había escapado.
La Biblia: (Voz grave y tranquilizadora) Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para conmigo. No se mide por la erudición, Gerardo, sino por su origen. Hay una sabiduría terrenal, animal, diabólica. Nace del instinto, del deseo de poder y de la mentira.
Gabriela: (Frunciendo el ceño, intrigada) ¿Animal? ¿Diabólica? Esa es una distinción de una dureza asombrosa. ¿Quiere decir, entonces, que un tratado de retórica brillante, si busca la manipulación, es una sabiduría "diabólica"? ¿Y un canto a la naturaleza, puramente instintivo, sería una sabiduría "animal"? ¿Dónde queda entonces el mérito del estilo, de la forma, del pensamiento complejo?
Gerardo: Ahí está el problema, Gabriela. Yo me enamoré de la complejidad, del estilo, de la creación artística y ficticia. Y ahora leo la advertencia: que esa sabiduría de nada sirve si mis actos no demuestran algo más. La cita es clara: "si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad". La sabiduría verdadera se demuestra con la conducta, no con la biblioteca que uno posee.
La Biblia: (Como un eco) El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz. Ese es el sello de la sabiduría que desciende de lo alto. Sin ese sello, el conocimiento más profundo es metal que resuena o címbalo que retiñe.
Gabriela: (Asintiendo lentamente) Entiendo. El conocimiento sin caridad es vacío. Pero entonces, Gerardo, aplicás este filtro a tu amada colección. Y descubrís algo inquietante.
Gerardo: (Con una mueca de desazón) Descubrí que la Verdad, esa con mayúsculas, sí está en mis apreciados libros, pero no es una verdad que los autores proclamen; es una verdad filtrada, diluida, escondida.
Pienso que la verdad bien podría ser algo que los autores literarios filtran en sus tramas para sembrar una semilla en quien, teniendo entendimiento, sepa percibirla; pero a veces me parece que esa misma verdad se les cuela, pues su empeño suele estar en mostrar otros paradigmas, otros espectros del pensamiento que los lectores ansían degustar mientras se sienten, acaso ilusoriamente, ajenos a los deberes morales.
La honestidad intelectual es un bien escaso. Al leer, uno debe sortear "la maleza y barbaridades que brotan de esas plumas". La mayoría de los autores, por brillantes que sean, siembran su propia cizaña: sus prejuicios, sus rencores, sus deseos de notoriedad. Y entre tanta cizaña, a veces, asoma una espiga de trigo.
Gabriela: (Toma el libro que Gerardo dejó y lo hojea con renovada perspectiva) Esa imagen es muy poderosa. La parábola del trigo y la cizaña, pero invertida. En el campo del mundo, el trigo es la palabra buena y la cizaña la mala. Pero en la literatura, sugerís que el lector se encuentra con un campo donde la siembra principal es la cizaña (la opinión mundana, el ingenio vano), y debe buscar con lupa los pequeños brotes de trigo (la verdad perenne) que sobreviven entre dicha plantación.
Gerardo: Exactamente, mi amor. Y eso lleva a la conclusión más difícil de tragar. El esfuerzo es descomunal. Leer se convierte en una búsqueda de tesoro, pero para obtener la pequeña pepita de oro, uno está obligado a tragarse toneladas de tierra y roca estéril. "Se debe tragar uno el gran bocado descartable". Es una disciplina casi ascética.
La Biblia: Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. En la lectura, como en todo, el Reino no se encuentra en la anchura de la erudición, sino en la profundidad del espíritu.
Gabriela: (Deja el libro con cuidado) Entonces, Gerardo, tu paradoja se resuelve en una redefinición de la sabiduría. Luchaste por una sabiduría "adquirida", una sabiduría de acumulación; pero descubriste que la verdadera sabiduría es "revelada" y, sobre todo, "vivida". Los libros no son el fin, son apenas el mapa. Y muchos mapas, por bellos que sean, están mal dibujados.
Gerardo: (Sonríe por primera vez, con una paz nueva) Así es, Gabi. El mapa no es el territorio. Y la vida, con sus actos de mansedumbre, es el único territorio donde la sabiduría demuestra su valía; más que vivirla, hay que saber caminar por el sendero correcto. A mis 73, he dejado de coleccionar mapas para intentar, por fin, pisar bien el suelo.
La Biblia: (Su voz se apaga lentamente, pero sus palabras discurren por el entendimiento de Gabi y Gerardo) El temor de (la reverencia a) YHVH es el principio de la sabiduría. No el final. El principio.
-
-
Padre Celestial, ahora que estamos siendo atacados por una pandemia (covid-19) que ataca nuestras debilidades queremos manifestarte nuestra humildad y arrepentimiento, porque lejos de ver esta desgracia como una prueba, somos concientes de que se trata de una consecuencia de nuestro camino apartado del maravilloso sendero que pusiste a nuestra disposición.
A la par de este ataque estamos a las puertas de mayores consecuencias no solo en el aspecto climático y en nuestros fundamentos como civilización están expuestos como estructuras débiles y torcidas, sino también desde el punto de vista moral, donde nuestra conducta deja mucho que desear al comprararla con los patrones que dejaste definidos para nosotros.
Tenemos a nuestro alcance toda la vida conocida de tu Hijo en esta tierra, son los pasos que debemos seguir, y para eso contamos con tu protección y amparo en los cambios que tenemos que hacer en nuestra conducta para gozar de tu poderosa compañía. Así, y solo así, seremos poderosos y triunfadores, la Palabra está plagada de ejemplos de cuando las personas se someten a tu gobierno.
Esta circunstancia nos mantiene separados, alojados en nuestras casas, pero algún día podremos reintegrarnos a la actividad temporal de esta vida terrenal y no podremos jamás seguir los mismos pasos, ni tampoco ser tan miopes como para causar mayor declive en nuestra convivencia.
Siguiendo tus mandamientos podremos alcanzar plenitud en esta vida transitoria, podremos vivir en una sociedad mejor y llena de oportunidades para todos. Podrán las naciones reanudar y reafirmar lazos de amistad abrazados todos, optimistas porque sabemos cuáles son los errores que no debemos volver a cometer.
Queremos saludar cada mañana al nuevo día con la alegría, el optimismo y el agradecimiento de personas renovadas, de personas felices de haber encontrado una oportunidad de repoblar la tierra de una manera más semejante a la que desde un principio dejaste plasmada al momento de la Creación.
Gracias, Padre, porque en medio de nuestra sozobra encontramos un motivo para retomar fuerza y volver a abrir nuestros ojos para seguir los pasos marcados por tu Hijo cuando estuvo entre nosotros para regalarnos la Redención.
Amén. 14/04/2020
17/11/2016
-
El comentario correcto y teológico es aquél que se construye basado en citas bíblicas, de manera tal que la explicación de estos ítems de Cosas que Agradan a Dios se ampliarían por La Misma Palabra de Dios.
Sin embargo, es de aceptación comentar utilizando la experiencia personal, hechos ocurridos en la actualidad, metáforas, anécdotas, etc, que sirvan para ampliar los conceptos bíblicos; esto último es lo que vamos a intentar en casa caso.
1. A Dios le agradan las buenas intenciones:
"El Señor se agrada del hombre bueno, pero condena al mal intencionado. (Proverbios 12:2)
-
Todo nuestro pensamiento debe ser concebido utilizando de nuestra máxima bondad, de manera tal que nuestros actos posteriores sean lo mejor de nosotros en nuestra relación con el prójimo, los negocios, las relaciones familiares, etc.
Si dejamos que asome un poco de maldad u otros malos sentimientos en nuestro pensamiento, los actos que llevemos a cabo irán contaminados con ese sello maligno.
Desde que pensamos, debemos aplicar la extrema bondad, recurso que está al alcance de todos...así agradamos a Dios.
31/10/2016
-
2. A Dios le agrada que nos ocupemos de nuestro espíritu más que de la carne:
“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” (Romanos 8:6-8).
01/11/2016
-
3. A Dios le agrada que se haga justicia:
Para practicar la justicia no podemos atenernos a nuestro sano criterio, debemos conocer la Palabra de Dios para actuar como Él mismo lo haría.
Nada debe ser más agradable a Dios que notar cómo actuamos justamente con nuestros hemanos, aplicando la medida de Su justicia. Es algo superior a ofrecerle sacrificios.
Solo leyendo y estudiando La Palabra aprendemos a saber cómo actuaría Jesucristo ante cada una de las ocasiones en que debamos actuar justamente.
“Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios”. (Miqueas 6:8)
“Practicar la justicia y el derecho lo prefiere el Señor a los sacrificios”. (Proverbios 21:3)
-
4. A Dios le agrada que le tengamos temor pero que creamos en su misericordia:
Temer a Dios, temer disgustarlo, temer a que nos aborrezca, temer desobedecerlo; porque Él es todo para nosotros y nos llenamos de temor cuando nos ronda el pecado.
También se le teme cuando le toca hacer justicia, porque Él llama al pan pan y al vino vino.
En cambio, cuando nos ve justos y piadosos, su misericordia sobrepasa todo entendimiento y perdona nuestros pecados con tal de que sigamos siendo hijos de Él.
“Se complace el Eterno en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia” (Salmo 147:11).
5. A Dios le agrada que los hijos obedezcan a sus padres:
Hijos creados en un ambiente cristiano tendrán caracteres dóciles y obedientes, lo cual facilita la tarea.
Ya cuando se independizan, ellos obedecerán por otros factores, como el laboral, el civil y a Dios, pero estarán en capacidad de obedecer siempre a sus padres.
En esta etapa, corresponde a los padres actuar con prudencia, pues el rango de autoridad ya no está delimitado por la dependencia del hijo, sino por la amable relación afectiva que debe ser amorosa y frecuente.
“Ustedes los hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque esto agrada al Señor”. (Colosenses 3:20)
6. A Dios le agrada que escuchemos a su Hijo:
Leer, estudiar, aplicar en nuestra vida (dejar que nos transforme) y compartir el conocimiento con otros...eso es "leer La Biblia"; eso es escuchar a Jesucristo diariamente.
“Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd” (Mateo 17:5).
7. A Dios le agrada que compartamos con el que pasa necesidad:
Cuando usted comparta algo con los necesitados, o cuando usted solicite a otros que compartan con los necesitados, hágalo con la frente en alto, sabedor de que cumple con los deseos de Dios.
No se deje desanimar con aquellas personas que dicen que un poco de comida o un regalo no solucionan la problemática de la pobreza mundial.
Puede ser que nuestro aporte sea muy pequeño en proporción a la gran necesidad que hay en el mundo, pero si todos acatáramos y procediéramos a ofrendar parte de lo nuestro, la cantidad de ayuda sería monstruosa, causaría un impacto a nivel mundial.
Todos los que decimos creer en Jesucristo estamos comprometidos con mandatos relativos a esta acción; somos muchos, podemos impactar el mundo.
“No se olviden de hacer el bien ni de compartir lo que tienen con quienes pasan necesidad. Estos son los sacrificios que le agradan a Dios”. (Hebreos 13:16)
8. A Dios le agrada que obedezcamos y le prestemos atención:
La obediencia tiene sus implicaciones, pues La Biblia cuenta con una serie de mandatos que uno debe entresacar, analizar, amoldar su vida a ellos y hacerlos suyos para poder cumplirlos "hasta con los ojos cerrados".
El ejemplo más acertado es el de nuestro Señor Jesucristo, quien obedeció a Dios hasta el último minuto, clavado en la cruz.
“ ¿Se complace el Eterno tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras del Eterno? Ciertamente, el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros” (1 Samuel 15:22).
9. A Dios le agrada que no juzguemos por apariencias
Cuando nos adentramos en la lectura, estudio y aplicación de los conceptos bíblicos, adquirimos lo que se llama JUICIO JUSTO, que tiene su raíz en el conocimiento del "qué haría Jesucristo en este momento", y entonces sí podemos emitir un juicio razonablemente acertado de alguna apariencia que se nos presente.
“La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón”. (1 Samuel 16:7)
10. A Dios le agrada hacernos aptos para la obediencia:
Una vez convertidos en siervos de Él, solo nos toca estar atentos, estudiando su Palabra, y ya nos llegará Su llamado, para la tarea que sea, pues Él nos hará aptos para ella sin que siquiera imaginemos que teníamos esa capacidad.
“Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo Él en vosotros lo que es agradable delante de Él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos.” (Hebreos 13:21).
11. A Dios le agrada la integridad de corazón:
No debemos comportarnos de una manera frente a la congregación y de otra manera en el trabajo, con nuestros amigos, en casa, en el estadio, en los negocios...no, todos esos componentes de nuestra vida deben ser iguales para conformar el muro de tu vida.
Esa homogeneidad de los campos de acción de nuestra vida es lo que da integridad al muro de que hablamos, una vida íntegra conforme al agrado de Dios.
“Yo sé, mi Dios, que tú examinas nuestro corazón y te alegras cuando encuentras en el integridad (honradez, rectitud, decencia)”. (1 Crónicas 29:17)
12. A Dios le agrada el corazón contrito y humillado:
"Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito; al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás”. (Salmos 51:17)
13. A Dios le agrada que lo honren con temor reverente:
“En toda nación el que le teme (le reverencia) y hace lo justo, le es acepto (Dios se agrada de él) (Hechos 10:35)
14. A Dios le gusta que le alabemos, nos lo enseña el rey David:
15. A Dios le agradan las buenas acciones:
(…) Él pagará a cada uno según merecen sus acciones. (Proverbios 24:12)
16. A Dios le agrada que nos ocupemos del hermano en necesidad:
Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? (1 Juan 3:17)
17. A Dios le agrada que seamos transparentes y justos
“El Señor reprueba las balanzas falsas y aprueba las pesas exactas”. Proverbios 11:1 (DHH)
18. A Dios le agrada que brillemos a través de nuestras obras:
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5:16)
15. A Dios le agrada que tengan fe en Él
“De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad”. Hebreos 11:6
16. A Dios le agrada que tratemos bien a los demás
“Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes”. Lucas 6:31 (NTV)
17. A Dios le agrada que nos arrepintamos de hacer lo malo
“Demuestren con su forma de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios”. Mateo 3:8 (NTV)
18. A Dios le agrada que seamos compasivos y piadosos
“Quiero que tengan compasión, no que ofrezcan sacrificios. Pues no he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores”. Mateo 9:13 NTV
19. A Dios le agrada que le pidan en oración
“Les digo, ustedes pueden orar por cualquier cosa y si creen que lo han recibido (por la fe), será suyo”. Marcos 11:24 (NTV)
20. A Dios le agradan los labios que dicen la verdad:
Al Señor le repugnan los labios mentirosos; pero le agradan los que dicen la verdad. Proverbios 12:22 (RVC)
21. A Dios le agrada que lo busquen por medio de Jesús y su palabra.
“Jesús contestó: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí”. Juan 14:6
Nota:
Casi todo el material es tomado de La Biblia, bajado de páginas públicas en la red (completamente agradecido), y yo le agrego mis comentarios personales.
11/05/2015
El apunte de este día lo extraigo de la lección que nos diera el Dr. Franlym Peña Ortíz en el Seminario Nazareno de las Américas el 10/05/2015:
Dios ha dejado 3 llamados para el ser humano: La Salvación, la Obediencia y el Servicio. Además, ueden darse llamados específicos y exclusivos, para lo cual es necesario tener sabiduría para reconocerlos.
Para saber si Dios nos hace un llamado, tenemos que apoyarnos en las enseñanzas de La Biblia, donde ha quedado claramente establecido que un llamado tiene 5 características. O sea, el llamado no es una intuición que uno tenga, una ocurrencia, un deseo.
Características del llamado de Dios, según se desprende del libro del Éxodo, capítulos III y IV:
1. III, versículo 2: Aparece una zarza ardiendo y no se consume.
2. III, versículo 4: Dios lo llamó por su nombre: Móisés, Moisés.
El día de tu llamado, Dios pronunciará tu nombre.
3. III, versículo 5: ...descálzate, este lugar es santo.
Encomendada la misión, eso nos coloca en un terreno santo, empezamos obra de Dios y por eso nuestra vida tiene que ser santa. La misión es de Dios, uno es el instrumento.
Debemos aplicar nuestra fidelidad en el uso de los talentos (Mateo 25: 14-30). Contaremos con la fuerza de Dios para las batallas espirituales en esa misión.
4. III, versículos 10-12: Dios delimita y define las tareas a realizar, paso a paso.
5. IV, versículo 2: Moisés tenía una vara:
_______________________________________________________________________________
29/12/2014
Pasos guías para el ARREPENTIMIENTO y el PERDÓN DE LOS PECADOS, según instrucciones de nuestro Dios Supremo:
Cuando Dios consolidó su Pacto con Salomón, entre las cosas que le dijo, puso énfasis en la forma en que Él tomaría en cuenta nuestra forma de pedirle perdón por los pecados y garantizó, de esa manera, que él los perdonaría.
Lo encontramos en el libro 2 de Crónicas, capítulo 7, versículo 14:
14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
Tomen nota de los pasos (condiciones puestas por Dios) del ARREPENTIMIENTO:
1. Humillarse
2. Orar
3. Buscar Su rostro
4. Convertirse de los malos caminos
La promesa de la bendición del PERDÓN:
1. Perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.
COMENTARIO BÍBLICO recomenedado:
http://seminariothompson.wordpress.com/2011/01/27/reflexion-sobre-2-cronicas-7-14-primera-parte/
☻
27/12/2014:
Aprovechar la oración de Salomón:
En mi lectura diaria me quedé meditando cuando leí la oración de Salomón en la finalización de la construcción del templo en Jerusalén.
Contó con el favor de Dios y no fue por sus obras, sino por su fe; y esa fe quedó plasmada en esa oración...hay que aprovecharla.
Esa oración la podemos encontrar en el libro 2 de Crónicas, capítulo 6, versículos del 14 al 42. Al final de este comentario incluyo una transcripción de dicha oración, y luego de ella pienso poner la adaptación que pienso puede uno hacer para asumirla como propia y llegar más cerca del oído de Dios (Él siempre nos escucha, pero hay que aprender a orar).
☻
16/12/2014
LEER LA BIBLIA:
Q
☻
08/12/2014:
El 17/06/2012 pisé por primera vez en mi vida un templo evangélico, luego de muchos años de haber dejado de ir a la misa.
Ya hacía algunos años mi hermano Federico me había "sermoneado" y me había hecho recitar junto a él la Oración de Fe, solo que ese glorioso momento no debe ser un hecho aislado, es UN HASTA AQUÍ Y UN PASO AL FRENTE EN UNA NUEVA VIDA.
Por la anterior razón, volví a vivir ese momento, cuando ya asistía puntualmente a las prédicas de mi nueva iglesia "CENTRO DE ADORACIÓN DIOS ES SANTIDAD JOSUÉ 1:8" (Hermanos Unidos en Cristo).
El pastor es Erick Gonzalo Rojas Ramírez:
Me puse a buscar ese fundamento, reconozco que hay otras opciones, pero este es el resultado obtenido:
Reconozco, Dios, que soy pecador y cómo he actuado
|
Romanos 3:23
|
" por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios"
|
te pido perdón por mis pecados
|
Salmos 51:1
|
" Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a lo inmenso de tu compasión, borra mis transgresiones"
|
te necesito, Señor
|
Salmos 142:6
|
" Atiende a mi clamor, porque estoy muy abatido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo "
|
ya no quiero pecar más
|
1 Juan 1: 9
|
" Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad "
|
Gracias porque me amas
|
Romanos 5:8
|
" Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros "
|
porque enviaste a tu Hijo a morir por mis pecados
|
Juan 3:16
|
" Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna "
|
A partir de hoy abro mi corazón para que mores en el
|
Apocalipsis 3:20
|
" He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo "
|
Acepto a tu Hijo como mi Salvador y Restaurador
|
Romanos 10:9
|
" que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo "
|
inscríbeme en el Libro de la Vida
|
Apocalipsis 20:15
|
" Y el que no se encontraba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego "
|
te entrego todo lo que soy y todo lo que tengo
|
Filipenses 3:7
|
" Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo "
|
Gracias por perdonar mis pecados
|
Isaías 1:18
|
"Venid ahora, y razonemos --dice el Señor-- aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán"
|
Gracias por entrar en mi vida y escuchar mi oración
|
Colosenses 1:27
|
"a quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria"
|
Todo te lo pido en el nombre de Jesús, amén
|
Juan 14:13
|
" Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo "
|
Una oración como esta NO SALVA, es un primer paso para declararse seguidor e imitar de Cristo.
A partir de ahora temeremos ofender a Dios con nuestros actos y caminaremos en santidad.






































.jpg)